En un bosque verde vivía Rovi, un pequeño rovellón mágico capaz de correr a gran velocidad. Estaba tan orgulloso de su habilidad que presumía constantemente ante los demás.
Una tarde encontró a Gina, una zorra anciana y sabia. Rovi le aseguró que nadie podía superarlo en una carrera.
Gina decidió darle una lección y aceptó competir desde el gran roble hasta el riachuelo. Los animales se reunieron para observar.
Antes de la salida, Rovi calentaba y hablaba de su segura victoria. Gina permanecía tranquila bajo un árbol.
Al comenzar la carrera, Rovi salió disparado. Gina esperó unos instantes y luego tomó un sendero más corto, que conocía gracias a sus muchos años recorriendo el bosque.
Rovi corrió con todas sus fuerzas por el camino largo. Cuando llegó al riachuelo, encontró a Gina descansando tranquilamente.
—La fuerza y la velocidad son útiles —explicó la zorra—, pero la experiencia y la inteligencia también pueden mostrarnos el mejor camino.
Rovi comprendió que su orgullo le había impedido valorar las capacidades de los demás. Desde aquel día dejó de presumir y empezó a escuchar, aprender y respetar a cada habitante del bosque.
Moraleja
Todas las personas poseen habilidades diferentes. La humildad nos permite reconocerlas y aprender de su experiencia.






