Érase una vez en un reino muy lejano, una chica llamada Cinderella, pero todo el mundo la conocía como Cenicienta debido a su trabajo en el hogar. Cenicienta era una chica dulce y amable que vivía con su madrastra y dos hermanastras en una gran mansión. A pesar de su bondad, era víctima de las malvadas acciones de su madrastra y hermanastras.
Su vida consistía en limpiar, cocinar y hacer las labores de la casa mientras sus hermanastras se paseaban con vestidos elegantes e iban a fiestas. Cenicienta a menudo se refugiaba en la pequeña habitación de la torre y soñaba con una vida mejor.
Un día, la noticia de un gran baile en el palacio real llegó al pueblo. Todo el mundo estaba emocionado, especialmente las hermanastras de Cenicienta, que pasaron horas eligiendo vestidos y joyas. Cenicienta, sin embargo, sólo podía mirar desde la ventana y soñar con ir al baile.
Todo cambia cuando, en medio de la desesperación, aparece un hada protectora. El hada, con su magia, transforma una calabaza en un coche, ratones en caballos, y el espejo de Cenicienta en un elegante vestido. También le da unos bonitos zapatos de cristal y le recuerda que debe volver antes de la medianoche.
Cuando Cenicienta llega al palacio, todo el mundo queda impresionado por su belleza. Baila con el príncipe y disfruta de una noche mágica. Pero cuando el reloj de la iglesia marca la medianoche, Cenicienta recuerda las palabras del hada protectora y huye del palacio, dejando atrás un zapato de cristal.
El príncipe, enamorado de Cenicienta, inicia una búsqueda para encontrar a la propietaria del zapato. Cuando llega a la casa de Cenicienta, sus hermanastras se intentan calzar el zapato, pero no le encaja a ninguno. Finalmente llega el turno de Cenicienta y el zapato le queda como un guante.
El príncipe reconoce a Cenicienta y la pide en matrimonio. Ellas son felices y viven juntas en el palacio real. Cenicienta finalmente deja atrás sus penurias y vive una vida de cuentos de hadas.
La historia de Cenicienta nos enseña valores como la bondad, la perseverancia y que la justicia triunfa al final. También recuerda a los niños que sus sueños pueden hacerse realidad incluso en las circunstancias más difíciles.